Clases de piano

Básicamente, existen tres formas de aprender a tocar un instrumento:

Clases de Piano | La Escala

Todos tenemos una diferente mezcla de las tres habilidades anteriores. Estadísticamente, la tercera es la que menos gente tiene naturalmente desarrollada. También existe la habilidad del oído absoluto, que consiste en saber reconocer una nota escuchada, sin tener referencia previa. El oído relativo, en cambio, puede reconocer una nota escuchada, pero en referencia a otra que sí es conocida.

La idea es desarrollar las tres habilidades en paralelo. La lectura es un proceso que lleva más tiempo, aunque para los niños es relativamente fácil aprender dicha habilidad.

Normalmente todos los alumnos de las clases de piano afirman querer aprender a leer música, pero hay que hacerles ver desde el principio que no es algo que vayan a dominar de la noche a la mañana. Pero que aunque puede ser un poco tardado al principio, es algo que, con la práctica, van a ir desarrollando y poco a poco va a ser un proceso más rápido y ya no se les hará tan difícil.

Posteriormente hay que pasar al proceso de la postura, la importancia de estar derechos, de cuidar la tensión en diferentes partes del cuerpo, la posición de los pies, la distancia que debe haber entre el teclado y el banco en el que están sentados, cómo colocar y cómo funcionan las manos. Todo esto se explica poco a poco, sin detenerse demasiado.

Desde las primeras clases de piano, se va introduciendo la práctica del instrumento. Desde nuestro punto de vista, es un error dar muchas clases teóricas para después introducir la práctica.

Lo que sí intentamos, es que desde la primera clase, los alumnos salgan divertidos, tocando a dos manos y leyendo una partitura sencilla. Si se logra esto, más adelante será más fácil que el alumno tenga esa motivación interna para seguir estudiando con entusiasmo cada clase.

Posteriormente se van introduciendo ejercicios para ver cómo mueven los dedos. Luego se les ponen ejercicios con las dos manos y es divertido para ellos ver cómo la mano que menos usan es más torpe que la otra; en ocasiones quieren tocar con un dedo y es otro el que se mueve. Se les explica también cómo tenemos el cerebro dividido en dos hemisferios y que uno de ellos es el que controla la mano del otro lado. Asimismo se les enseñan ejercicios variados sin instrumento para que practiquen su coordinación. Es importante tomar en cuenta que tocar el piano, como cualquier otro instrumento, es una destreza que se va adquiriendo gradualmente; los dedos poco a poco serán más ágiles e irán respondiendo más rápidamente a lo que queremos que hagan. Al tocar un instrumento musical, se activan zonas del cerebro que antes tenían muy poca o nula actividad, así que tomar clases de piano ¡es como una gimnasia para nuestro cerebro!

Un principio fundamental al empezar las clases con un nuevo alumno es conocerlo, conocer su personalidad. Hay que detectar si tuvieron algún percance reciente, ese mismo día o en la semana. En ocasiones hay que sacrificar la clase. Puede suceder que un niño entra llorando a la clase porque su papá no pudo quedarse a escucharlo. En ese caso quizá ese día haya que ponerle juegos solamente. Entonces el aspecto emocional del alumno es siempre un elemento al que hay que prestarle atención. Hay alumnos, independientemente de la edad, que siempre tienen la disposición necesaria para atender la clase; con ellos va a ser más fácil, son más dóciles y se dejan guiar. Por el contrario, hay niños más inquietos, hiperactivos, a los que hay que estar adaptándose frecuentemente, probablemente con juegos, etc.

Otro aspecto importante a desarrollar en las clases de piano es la seguridad en sí mismo, que los niños normalmente tienen, pero que hay que afianzarla. Es una sed de aprender que ellos tienen y de demostrar que pueden hacer las cosas. Así que el maestro siempre tiene que estar alentándolos y reconociendo sus logros. Es muy importante que los consejos que se les dan, que son inevitables, siempre vayan acompañados de una felicitación.

Otro punto muy importante a tener en cuenta por el maestro de piano es que debe corregir constantemente al alumno los detalles de postura, de técnica, que se les doblan los dedos, que cuelgan la muñeca, etc., son detalles que si se acostumbran a hacer de forma incorrecta, después son muy difíciles de corregir. Tampoco se debe ser demasiado insistente. La insistencia debe ser a largo plazo, cada clase decirle una sóla vez los defectos, para que se les vaya grabando cómo deben hacerse correctamente las cosas.

Hay maestros que permiten que el alumno ponga la postura como quiera y que si ya más adelante ve que se va a dedicar a tocar el piano, que los empiece a corregir. Pero más vale que aunque probablemente ya no se vaya a dedicar a ser un ejecutante o que deje el estudio, de cualquier forma se quede con una buena base, a que si posteriormente quiere ingresar a una escuela profesional, se dé cuenta de que no pueden porque no saben cómo es una buena técnica.

En fin, podemos ver que unas buenas clases de piano involucran muchos elementos necesarios para que una alumno aprenda y se divierta al mismo tiempo; que se pase un rato divertido. Nuestra clase de instrumento debe ser uno de los momentos más agradables de nuestra semana, para que así se nos quede grabada como una experiencia memorable para toda la vida.