agosto 19, 2016

Fases de las clases de música para niños

¡Bienvenidos a una entrada más de nuestro blog! Es un gusto para nosotros poder compartir con nuestros lectores información relevante sobre el tema favorito en La Escala, la educación musical. Así que empecemos con el tema del día de hoy: las clases de música para niños.

Dentro de las capacidades y aptitudes que se puedan desarrollar en la vida, un elemento indispensable es la educación y la guía por parte de los expertos para acompañar el progreso constante de las personas. La formación que se le da a un niño desde pequeño determina en gran medida la confianza que pueda tener de sí mismo, lo prepara para el futuro en distintos ámbitos y fomenta y desarrolla sus capacidades motrices.

Ya sea que le des la oportunidad a tu pequeño de practicar actividades deportivas, que sepa utilizar herramientas tecnológicas, que aprenda idiomas, que desarrolle sus talentos artísticos como recibir una educación musical, aprendiendo a tocar un instrumento, todas estas actividades sin duda le servirán cuando crezca, ya que todas estas disciplinas actúan en el desarrollo tanto mental, como físico y psicológico del niño, incitando un reconocimiento temprano de las distintas ramas a las que se puede dedicar de adulto.

En este aspecto, brindar clases de música para niños representa otorgar más que simple diversión, representa brindarle un desarrollo para sus cinco sentidos y un ímpetu de seguridad para alcanzar sus objetivos mediante la disciplina. Tres son las etapas ideales a desarrollar cuando se realiza un aprendizaje musical, como al tocar un instrumento. Según los postulados psicológicos de aprendizaje guiado, con este método se obtienen los mejores frutos para el alumno, con un continuo apoyo profesional y asesoramiento por parte de un experto. Así, a continuación señalaremos y explicaremos cuáles son estas etapas y lo que significan.

Explicación y demostración.

Para empezar a aprender sobre un tema, comúnmente necesitamos de la guía de alguien, de algún experto que conozca sobre el tema y nos introduzca  a éste. Tener las bases teóricas, que pueden abarcar muchos casos, es sumamente importante, pues un nuevo aprendizaje, si está bien completo y realizado, tiene que empezar desde el principio: sabiendo sus bases, su historia, su transformación, su evolución, sus métodos, etcétera.

En el caso de los instrumentos, por ejemplo, se enseña su origen, su clasificación como instrumento, su aplicación, los compositores que han echado mano de éste, entre otros muchos datos interesantes que, desde el comienzo, explican al niño cuál es su funcionalidad, complejidad y potencial.

Cuando se explican todas las particularidades de los instrumentos a los alumnos no se hace con la finalidad de fastidiarlos con lecciones inútiles, sino que se le está capacitando para analizar, cuando sea necesario, dónde se encuentra alguna falla o enunciar de qué manera impacta un elemento sobre otro, cuerdas, teclas, pedales, todo lo que compone la complejidad del sonido producido, así como también en aras de ampliar su bagaje cultural.

Ésta es de las etapas más importantes dentro del aprendizaje en las clases de música para niños, pues es aquí donde se genera el entendimiento, se desarrolla la forma de pensar como artista y la apreciación musical adquiere fines más allá de los comunes. Esta etapa, como se menciona, requiere de una demostración por parte del músico profesional. Mirando cómo se toca un instrumento, el alumno percibe las posturas, posiciones y fuerza que requiere cada nota, para tener una noción de lo que tendrá que hacer. Al tiempo que toca el instrumento frente al alumno, va añadiendo a su actuación las instrucciones de cada paso que hace, señalando los detalles que llevan a un fluido sonido.

Práctica guiada.

Una vez que se completó la fase de comprensión de cada parte y su funcionalidad dentro de la música, así como habiendo pasado por el marco teórico, es turno de poner en práctica lo que se aprendió, memorizó o quedó más palpable a nuestro entendimiento, es decir que es turno del alumno.

Conforme avanzan las sesiones es importante que el estudiante se enfoque en lograr las metas que se planteó al acudir a aprender a tocar algún instrumento, y la mejor manera de hacerlo es por medio de la práctica guiada. En algunos casos, los errores serán muchos, las frustraciones no se harán esperar y el tiempo se sentirá como un peso, pero todo es parte del proceso de aprendizaje. Es en esta etapa cuando la motivación fortalece al alumno y donde los métodos de enseñanza hacen la diferencia.

En La Escala, por ejemplo, el profesor, basado en lo expuesto en la etapa anterior, pone a prueba su calidad como maestro y asume la responsabilidad de corregir y señalar cómo se toca de manera correcta, sin humillaciones ni solapamiento, únicamente como guía.

Por el contrario, el error en que caen muchos maestros de música es que no se dedican verdaderamente en enseñar sino en que salga, quién sabe cómo pero que salga la nota, lo cual es inútil pues el estudiante acude porque desea invertir su tiempo y esfuerzo en manipular el instrumento de manera adecuada, pero cuando no ha conseguido el objetivo de entender y las notas no le salen tiende a desmotivarse, dejando todo de lado para no volverlo a intentar. Esto significa un fracaso compartido, por un lado el estudiante y por el otro el profesor.

Reflejo del aprendizaje en el alumno

La verdadera prueba de fuego para valorar el funcionamiento de las clases de música para niños es por medio de un recital o evento en el que éste muestre los resultados de lo practicado hasta el momento, así el maestro conocerá sus fortalezas y puntos débiles de su enseñanza, porque el éxito del artista en formación está mediado por la formación que reciba. Es importante señalar que éste no es el final del proceso de aprendizaje, pues aunque un niño ya sea hábil, siempre habrá más y más aspectos que mejorar, que aprender, métodos y tácticas nuevas, pero sí será un avance considerable con el que podríamos decir que el niño ya estará enamorado de la música y de su instrumento, con las ganas y el ánimo de aprender más cada día.

En La Escala comprendemos que el aprendizaje requiere de tiempo, práctica y dedicación, pero también de un programa arduo de enseñanza, no esquivar la finalidad y el objetivo es la clave del éxito pues los resultados llegarán solos. Pretendiendo lograr que todo aquel alumno aprenda adecuadamente, nuestros métodos de enseñanza se acoplan a cada nuevo integrante, para que sea parte de la experiencia tan magnífica que es tocar un instrumento musical. Trae a tu hijo a una clase muestra y comprueba por qué somos los mejores impartiendo clases de música para niños.